Un albergue no reemplaza a un hogar

Por cada tres meses de vida institucionalizada, los niños menores a tres años pierden un mes de su desarrollo cognitivo, afectivo y físico.

26 DE ABRIL DE 2023 · 08:00

Lucho Morales, Unsplash,albergue, orfanato
Lucho Morales, Unsplash

Cuando los menores de edad son separados por cuestiones legales diversas de una familia y se les coloca en un albergue (Centros de Acogida Residencial, CARS), generalmente sufren de un fenómeno llamado “institucionalización”.

La internación en albergues u hogares de amparo ha sido tradicionalmente utilizada con el fin de proteger a los niños cuyas familias son consideradas peligrosas para su desarrollo, o a los niños que han sido abandonados o se desconoce el paradero de su familia.

Diversos estudios internacionales han demostrado que lejos de proteger el desarrollo de los niños, la vida en instituciones tiene efectos negativos para su desarrollo presente y futuro; siendo este lastre mayor cuanto más prolongada es su estancia.

Por ejemplo, estos estudios revelan que los niños en albergues y casas hogar están expuestos seis veces más a sufrir violencia física y cuatro veces más a ser víctimas de abuso sexual que quienes viven en entornos familiares; además, por cada tres meses de vida de forma institucionalizada, las niñas y los niños menores a tres años pierden un mes de su desarrollo cognitivo, afectivo y físico.

Según datos del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, en Perú existen 248 albergues, de los cuales 123 no se encuentran ni siquiera acreditados, es decir no cuentan con condiciones mínimas para brindar atención a menores de edad declarados en desprotección.

Por ello es necesario como una primera medida urgente que los plazos de permanencia máxima de menores de edad en albergues sean los mínimos indispensables, y a ello apunta una iniciativa de mi autoría que he promovido, reduciendo dichos plazos de los 24 meses actuales a 15 meses.

La iniciativa acaba de ser aprobada en la Comisión de Mujer (dictamen del PL N3186).

Si se lleva a cabo esta reducción de los plazos de permanencia de menores en albergues, permitirá que los menores sean menos expuestos a vulneración de sus derechos antes mencionados.

La iniciativa cuenta con opiniones favorables del Poder Judicial, del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, de la especialista Eda Aguilar de la Asociación Acogiendo (CAR) y del CAR Good Hope.

Publicado en: EVANGÉLICO DIGITAL - Somos familia - Un albergue no reemplaza a un hogar