Evangélicos dominicanos afrontan los grandes retos nacionales para 2026
Llamado pastoral de Codue ante los desafíos de República Dominicana para el nuevo año; aportando propuestas, y el fundamento de “Dios, Patria, Libertad”.
Agencias · 01 DE ENERO DE 2026 · 08:00
El Consejo Dominicano de Unidad Evangélica (Codue) “movido por su compromiso pastoral, ético y ciudadano”, ha dirigido una carta pastoral a la nación dominicana para compartir “una reflexión responsable sobre el complejo panorama económico, social e institucional que atraviesa el país, así como sobre los desafíos que se proyectan de cara al año 2026”.
Con la firma de su presidente, Feliciano Lacen Custodio, expresan en su comunicado que observan el plano económico con preocupación ante la marcada desaceleración del crecimiento, los altos niveles de endeudamiento público y un sostenido incremento en el costo de la vida. El alza de los precios de los alimentos y la disminución del poder adquisitivo afectan de manera directa a las familias y sectores más vulnerables de la población, generando angustia e incertidumbre en miles de familias dominicanas.
En relación con la canasta básica y la seguridad alimentaria, considera necesario incentivar la agricultura familiar y hogareña, el desarrollo de invernaderos y la creación de puntos de distribución eficientes mediante mercados y ventas populares, protegiendo especialmente a los sectores más vulnerables.
Respecto a la economía y el apoyo al campo, señala como prioritario continuar con prontitud el fortalecimiento del aparato productivo real, invirtiendo en caminos vecinales, asegurando la compra de los productos agrícolas y garantizando el pago oportuno a los productores, reconociendo el valor estratégico del sector agropecuario para la seguridad alimentaria y la estabilidad social.
En cuanto a la seguridad ciudadana remarcan que los estudios de opinión reflejan que la delincuencia, la violencia y la inseguridad continúan siendo el principal problema percibido por la población, por encima incluso de temas como la corrupción o la migración. Esta realidad, entienden, demanda políticas públicas más firmes, preventivas y humanas, que fortalezcan la institucionalidad y garanticen la convivencia pacífica en las comunidades.
En este ámbito de la seguridad ciudadana y la reforma policial, Codue considera fundamental dar continuidad a los programas en curso, promoviendo una integración multisectorial que involucre al Estado, las comunidades, las iglesias y la sociedad civil, convencidos de que solo de manera conjunta se podrá avanzar hacia entornos más seguros.
Codue manifiesta, además, su inquietud por la calidad de los servicios públicos esenciales, especialmente en áreas sensibles como la salud y la educación. Reitera que la educación debe ocupar un lugar central en la agenda nacional, no solo como una asignación presupuestaria, sino como una política integral orientada a la formación en valores, la empleabilidad y la cohesión social.
También alertan sobre el impacto negativo que la debilidad institucional y los casos de corrupción tienen sobre la confianza ciudadana (con el reciente caso de corrupción en el Seguro Nacional de Salud, Senasa). La ausencia de respuestas oportunas del Estado frente a situaciones críticas profundiza la desconfianza social y pone en riesgo la estabilidad democrática que tanto se valora como nación.
Sobre el tema de la migración, reconoce que se trata de un fenómeno sistémico, cíclico y estructural. Reafirma la necesidad de dar fiel cumplimiento a la Ley 285-04 y a los protocolos establecidos, invirtiendo en tecnología y fortaleciendo la vigilancia por aire, mar y tierra, con el objeto de garantizar la seguridad fronteriza y la soberanía nacional, siempre con respeto a la dignidad humana y a los derechos fundamentales.
Otro aspecto al que señalan como importante es la educación, como eje transformador, que consideran que debe seguir siendo una prioridad nacional. Es indispensable dar continuidad a los programas existentes y fortalecer la cohesión entre la familia, los docentes, los académicos y la comunidad, trabajando de forma sostenida en el cierre de las brechas históricas que han generado desafíos profundos.
En su mensaje final expresan que: “La República Dominicana ha dado cátedra de resiliencia a lo largo de su historia. Uno de sus mayores activos es el clima de paz y estabilidad democrática que hoy disfruta. Mirando hacia 2026, el Consejo Dominicano de Unidad Evangélica reafirma que el país está lleno de oportunidades y que, caminando juntos como nación, con fe, responsabilidad y compromiso, es posible avanzar hacia un futuro de mayor justicia, desarrollo y esperanza para todos, recordando no desviarse del fundamento por el cual fue creada esta nación bajo vínculos sacrosantos; por lo que, para seguir siendo una nación fuerte, resiliente y acogedora, se debe mantener la conexión con lo sagrado y fortalecer el emblema nacional ‘Dios, Patria, Libertad”.
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