Tres días de oración y ayuno por México
Vivimos una sociedad perversa, que actúa sin escrúpulos, que asesina con saña, que necesita redención.
04 DE SEPTIEMBRE DE 2026 · 08:00
Vivimos tiempos de una violencia casi inenarrable. Apenas el domingo explotó un coche bomba en la ciudad de Zacatecas, todos los días ocurren asesinatos, sobre todo, ligados al tema del narcotráfico.
Pero sumado a esta barbarie, la gota que colma el vaso, el día de ayer se dio conocer un multihomicidio en donde asesinaron a un tecladista, a su joven esposa embarazada, a su hijita de tres años, y a una joven que trabajaba en la casa.
Es una sociedad perversa, que actúa sin escrúpulos, que asesina con saña, que necesita redención.
Por otra parte, hemos insistido mucho en la perversión que significa la Nueva Escuela Mexicana, no solamente por su retroceso pedagógico, sino que es un instrumento ideologizante que usan para introducir a nuestros niños en un mundo espiritual, donde la invocación a nahuales, la brujería y el chamanismo es disfrazado de cultura, pero que tiene un impacto tremendo en la mente y la conciencia de nuestros niños y adolescentes que necesitan redención.
Además, vivimos frente a la permanente amenaza de la imposición de la ideología de género a nuestras leyes, qué minimiza en el valor de la vida, que rompen el diseño del matrimonio y de la familia, que corrompe a niños y adolescentes para inducirlos a prácticas sexuales, que incluso les hacen perder el sentido de su identidad.
Es claro que nuestra sociedad necesita redención y por eso estamos convocando a un tiempo de ayuno.
Serán tres días de oración y ayuno por México, específicamente por estas tres peticiones: la imparable violencia, los niños y adolescentes en el sistema escolar mexicano, y las amenazas legislativas de la ideología de género en el país.
Lo realizaremos los días 7, 8 y 9 de septiembre. Oremos juntos, ayunemos juntos, clamemos juntos, pidamos misericordia juntos con espíritu de arrepentimiento y de humillación, como nos indica 2 Crónicas 7:14: Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.
Invite a otros a clamar juntos por el alma de México.

Publicado en: EVANGÉLICO DIGITAL - Semillas - Tres días de oración y ayuno por México