Agradecimientos en el 40 aniversario de la UNEV
Estos 40 años de historia son resultado del esfuerzo de muchas manos, hombres y mujeres visionarios y del afecto sincero de innumerables amigos que han creído en esta obra.
06 DE AGOSTO DE 2026 · 08:00
Con profundo agradecimiento en mi corazón, deseo expresar mi más sincera gratitud a los queridos amigos que me acompañaron durante la celebración del 40.º aniversario de nuestra amada Universidad Nacional Evangélica (UNEV).
Su presencia hizo de esta conmemoración un momento aún más significativo, lleno de afecto, fraternidad y gratitud a Dios por estas cuatro décadas de servicio a la educación superior y al Reino de Dios.
Tuvimos el privilegio de compartir esta ocasión con entrañables amigos como Josselin Rivera, Gabriel Corniel, el alcalde Dio Astacio, Guarionex Corona, José Ramón Vázquez, Abraham Martínez, Alberto Reyes, Domingo Aybar Zayas, Daniel Nova y Llunia Rodríguez. Si, de manera involuntaria omito algún nombre, les ruego me disculpen. Mi reconocimiento y mi cariño se extienden con el mismo aprecio a todos los que nos honraron con su presencia y su amistad. Aunque además pido disculpas porque no se pudo recoger las fotos de todos.
Deseo expresar un reconocimiento muy especial a mi querido amigo Miguel Luperón. Aunque permanecimos en comunicación hasta el último momento, dificultades con el vuelo que lo traería al país le impidieron acompañarnos. Recibe, querido Miguel, un fuerte abrazo fraternal y el afecto de toda la familia uneviana que tu sabes que te quiere.
Mi gratitud también para el distinguido Tito Ysabel Reyes y para mi entrañable amigo Mechy Figueroa, quien, además de honrarnos con su presencia, representó a otro gran amigo y colaborador de la UNEV, el reverendo Adolfo Mateo, presidente de CONACOPE.
Agradezco igualmente a Rafael Guerrero, Raphiel Romero y a tantos otros amigos que, aunque no pudieron asistir, tuvieron la gentileza de llamarme para felicitarme y expresar sus excusas. Sus palabras de afecto, cercanía y respaldo fueron para mí tan valiosas como su presencia física.
Mi reconocimiento especial para Omayra Álvarez y el extraordinario equipo de jóvenes que, con talento, entusiasmo y sensibilidad, ofrecieron una participación artística verdaderamente brillante. Su presentación llenó de belleza, alegría e inspiración esta memorable celebración.
No puedo dejar de mencionar a mi querido amigo, el pastor Ezequiel Molina, quien enriqueció este aniversario con una poderosa, profunda y desafiante exposición de la Palabra de Dios. Su mensaje edificó a los presentes y dejó una huella imborrable en nuestros corazones.
Mi gratitud también para mi apreciado amigo Reynaldo Franco Aquino, así como para Samuel Guzmán, quien, aunque no pudo acompañarnos, tuvo la deferencia de comunicarse conmigo para expresarme sus sentidas disculpas y hacerme llegar sus mejores deseos.
Quiero hacer extensivos estos saludos de gratitud a nuestras autoridades universitarias: nuestro rector, el doctor Rafael Reyes Almonte; el vicerrector administrativo, ingeniero Epifanio González Minaya; la vicerrectora académica, doctora Cándida Jáquez Lebrón; y la licenciada Santa Guzmán, quien, con extraordinaria dedicación, calidez y espíritu de servicio, estuvo siempre atenta a cada uno de nuestros invitados, contribuyendo de manera decisiva al éxito de esta celebración.
Finalmente, gracias a todos por el cariño, el respaldo y la amistad que durante tantos años han brindado a la Universidad Nacional Evangélica y también a mi persona. Estos cuarenta años de historia son el resultado del esfuerzo de muchas manos, del compromiso de hombres y mujeres visionarios y del afecto sincero de innumerables amigos que han creído en esta obra.
Que el Señor les bendiga abundantemente, recompense su fidelidad y nos permita seguir caminando juntos, sirviendo con pasión a la educación superior, a la sociedad dominicana y al Reino de Dios.
¡Muchas gracias a todos!
Publicado en: EVANGÉLICO DIGITAL - Para vivir la fe - Agradecimientos en el 40 aniversario de la UNEV