Perú | Senadora evangélica reabre debate del efecto en niños de estatuas eróticas públicas

Milagros Jáuregui de Aguayo pide retirar réplicas públicas de arte mochica por ‘dañar la niñez’ ante la exposición temprana a imágenes sexuales explícitas.

Redacción ED

Agencias · 29 DE OCTUBRE DE 2026 · 08:00

Milagros Jáuregui de Aguayo, durante su intervención en la comisión del Senado ,Milagros Jáuregui, Milagros Aguayo
Milagros Jáuregui de Aguayo, durante su intervención en la comisión del Senado

La senadora y pastora evangélica peruana Milagros Jáuregui de Aguayo, de Renovación Popular, propuso el pasado lunes retirar las esculturas eróticas del Parque de la Fertilidad de Moche, a las afueras de Trujillo, en la costa norte del país.

La petición la hizo en una sesión de comisión del Senado con presencia del ministro de Cultura, Alberto Beingolea, y plantea una pregunta de fondo: ¿puede la visión de imágenes de contenido sexual explícito en espacios públicos afectar al desarrollo de los niños?

Las estatuas representan la fertilidad y la sexualidad de forma más que explícita con sus tres metros de altura, reproduciendo huacos, las cerámicas de la civilización mochica, que se desarrolló entre los siglos II y VII en el valle del río Moche. Pueden verse un parto, un hombre con un enorme pene erecto y una pareja manteniendo relaciones sexuales, entre otras escenas.

El parque lo impulsó en 2022 el entonces alcalde de Moche, Arturo Fernández, como reclamo turístico, mientras hacía campaña para la alcaldía de Trujillo.

Las esculturas fueron polémicas desde el principio. La primera, calificada por el municipio como «la estatua erótica de la fertilidad», fue incendiada poco después de su instalación, y el alcalde la sustituyó por otra de mayor tamaño, reinaugurada con orquestas y fuegos artificiales. Ya entonces, parte del público consideró inapropiado exhibir genitales a la vista de los niños, mientras otros defendían que los menores conocen sus propios cuerpos y que se trata de una expresión cultural de los antepasados de la zona.

>>>>> Sigue el Canal de Evangélico Digital en WhatsApp, actualizado al minuto con los artículos y noticias publicados

La postura de la senadora

Jáuregui de Aguayo no discute el valor arqueológico de los huacos, sino su exhibición en un lugar de libre acceso. «Estas imágenes están puestas como arte, como cultura, pero, sin embargo, están yendo en contra de los derechos del niño», afirmó.

A su juicio, la exposición pública de estas figuras despierta la curiosidad de los menores y hace que «empiece a despertar una sexualidad que no es sana, producto de que ellos no están capacitados neurológicamente para ser expuestos a este tipo de imágenes».

No es la primera vez que se pronuncia sobre el asunto. El 4 de enero de 2023, siendo congresista, ya presentó una propuesta de ley para prohibir la exhibición de obras de arte claramente eróticas en espacios públicos.

El debate en Moche queda así entre dos lógicas: la defensa del patrimonio y del turismo, y la protección de una infancia que, como afirma la senadora, no tiene herramientas para procesar lo que ve al pasear por el parque.

 

Lo que dicen los estudios

La investigación sobre exposición de menores a contenido sexual se ha centrado sobre todo en la pornografía en internet, un material distinto de una réplica arqueológica, pero sus conclusiones apuntan en la dirección que señala la senadora: la exposición temprana no es neutra.

Un estudio de la Universidad de Salamanca con casi 500 estudiantes concluyó que en uno de cada seis casos la pornografía vista produjo un fuerte impacto; los chicos recordaban sobre todo excitación sexual y las chicas evitación, asco y preocupación.

Otra investigación con adolescentes de Castellón situó la edad media de la primera exposición involuntaria en 12,1 años y halló que cuanto antes se produce, más frecuentes son síntomas como la reexperimentación de imágenes, el embotamiento emocional o la activación fisiológica.

Publicado en: EVANGÉLICO DIGITAL - LATINOAMÉRICA - Perú | Senadora evangélica reabre debate del efecto en niños de estatuas eróticas públicas