‘Siempre hay que ir por el camino de la Cruz’: William C. Morris
A casi un siglo de su muerte el enorme testimonio de su vida cristiana y servicio al prójimo siguen vigentes.
15 DE SEPTIEMBRE DE 2026 · 08:00
15 de septiembre, Día de las Escuelas Evangélicas en Argentina
Para alcanzar un noble ideal siempre hay que ir por el camino de la Cruz, sin renegar de él, a fin de no perder el entusiasmo de la vida. William C. Morris
A casi un siglo del fallecimiento de William C. Morris (1864-1932) el testimonio de su vida cristiana y su entrega al servicio al prójimo continúan vigentes.
Al fallecer, fue descripto como un hombre noble y benefactor de la niñez. Una localidad de la provincia de Buenos Aires lleva su nombre, tiene una estatua y una plazoleta en su honor en la Ciudad de Buenos Aires e incluso se filmó una película sobre su vida titulada “Cuando en el cielo pasen lista” (1945), interpretada por el actor Narciso Ibáñez Menta, que ganó el premio Cóndor de Plata [1] al mejor actor en 1946.
William C. Morris inauguró en 1898 la primera escuela en una casa alquilada en el barrio de Palermo, conocido en esa época como Tierra del Fuego ya que era una zona marginal de la ciudad.
A esa primera escuela asistieron 18 niños. Con el correr de los años, las escuelas crecieron hasta alcanzar miles de alumnos. No solo eran escuelas para niños, sino que también fundó escuelas profesionales, nocturnas, un taller de artes y oficios, una biblioteca, entre muchas otras obras.
En 1899 fundó la Iglesia San Pablo en el barrio de Palermo y en 1925, el Hogar El Alba que continúa en otra localidad hasta la actualidad. Solía visitar las cárceles para ofrecer consuelo espiritual. En síntesis, su vida reflejaba el mandato bíblico de Hebreos 13:3: “Acuérdense de los presos, como si ustedes fueran sus compañeros de cárcel, y también de los que son maltratados, como si fueran ustedes mismos los que sufren”.
Durante su vida, Morris tuvo gran reconocimiento por su obra filantrópica y notas publicadas en medios gráficos así lo acreditan.

Tanto era incluso la consideración de la que gozaba que Cao, un destacado dibujante y caricaturista político español radicado en Buenos Aires realizó una caricatura sobre él publicada en la revista Caras y Caretas en 1907.[2]
El presidente Marcelo T. de Alvear subsidió durante su mandato (1922 a 1928) las instituciones fundadas por Morris y era frecuente que en las fechas patrias se realizaran desfiles escolares con la presencia del presidente y autoridades.

A cinco años de su muerte, la misma revista [3] le dedicó una página de homenaje para recordar su vida y su obra, en la que se destaca, en palabras del autor de la nota, la vida que surge del cristianismo:
En él una vez más ha podido verse cuánto logran las fuerzas espirituales y cómo a su empuje caen todos los obstáculos. ¿Con qué medios, sino es con su sola fe ardiente, inextinguible y segura, pudo levantar y mantener durante 35 años sus “escuelas e institutos filantrópicos argentinos? (...) La ciudad no podrá dejar de recogerse un momento para pensar en la vida y acción de Morris, y en las enseñanzas que contiene para grandes y chicos. Verán en ellas con evidencia casi material cuánto puede y hasta dónde llega un espíritu iluminado y perseverante, puesto enteramente al servicio del bien. ¡Cuánta abnegación en ese hombre! Prefirió trabajar para otros. Acaso su única ambición muy noble consistía en ver perpetuadas sus escuelas, basado en su visión optimista de los hombres y de las cosas, en su fe sincera en la Providencia, que siempre le sostuvieron.
Sin lugar a dudas, la vida de William C. Morris deja un legado que continúa hasta la actualidad, a pesar de que a su fallecimiento las escuelas, por falta de apoyo, pasaron al estado nacional.
Su obra y lo que dicen otros de su obra refleja una vida entregada al Evangelio y en él se cumple la Palabra de Proverbios 27:2 “No te jactes de ti mismo; que sean otros los que te alaben”.
[1] Los premios Cóndor de Plata son premios cinematográficos que concede en Argentina la Asociación de Cronistas Cin ematográficos de la Argentina (ACCA).
[2] Caras y Caretas es un seminario argentino que todavía se publica. Su época más exitosa fue desde el 8 de octubre de 1898 hasta el 7 de octubre de 1939 en la que retrataba hechos políticos, culturales y sociales.
[3] Caras y Caretas, ejemplar del 8/9/1937, N.º 2.033.
Publicado en: EVANGÉLICO DIGITAL - En letra de molde - ‘Siempre hay que ir por el camino de la Cruz’: William C. Morris