Estudio reciente confirma mayor riesgo de linfoma y melanoma por tatuajes

También muestra un alto incremento del riesgo de cáncer cuando los tatuajes se eliminan mediante láser.

Redacción ED

Agencias, Infobae · 15 DE AGOSTO DE 2026 · 08:00

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Alexa, Pixabay

Una reciente investigación científica avala otras publicadas entre 2024 y 2026 que señalan los posibles efectos cancerígenos de los pigmentos utilizados en tatuajes y de los procedimientos para eliminarlos.

Los estudios, realizados principalmente en Suecia, Dinamarca y Finlandia, señalan asociaciones estadísticamente significativas entre portar tatuajes y un mayor riesgo de melanoma y linfoma maligno, así como un mayor incremento del riesgo cuando los tatuajes se eliminan mediante láser.

En concreto este último estudio concluye que tener tatuajes se asocia a un 29% más de riesgo de melanoma y a un 21% más de riesgo de linfoma maligno. Y eliminarlos con láser se asocia a un aumento del 200% del riesgo de linfoma maligno, probablemente por la fragmentación y dispersión de los compuestos tóxicos de la tinta.

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Aunque los diferentes estudios varían en sus cifras, el conjunto de la evidencia apunta a un claro incremento relevante del riesgo. La cifra del 29% más de riesgo de melanoma coincide con las estimaciones conjuntas de estos trabajos y con el rango observado en los análisis poblacionales más amplios.

Esta evidencia científica disponible de la asociación de tatuajes (y su eliminación por láser) lleva a un aumento del riesgo de melanoma y linfoma supone que ya se está impulsando un debate para regular esta práctica y para hacer un llamado a la precaución en el uso de los tatuajes.

 

Melanoma, linfoma y eliminación por láser

Según datos recogidos por National Geographic y difundidos por Infobae, el mencionado estudio sueco de casos y controles encontró que las personas tatuadas presentan un 21% más de probabilidades de desarrollar linfoma en comparación con quienes no tienen tatuajes.

Otras investigaciones, como un análisis con gemelos realizado en Dinamarca, mostraron que quienes portaban tatuajes grandes tenían un riesgo de linfoma casi tres veces superior y un aumento del 62% en cáncer cutáneo, lo que incluye melanoma.

La eliminación de tatuajes mediante láser, considerada el método más eficaz, también ha sido objeto de escrutinio. La literatura científica indica que el láser fragmenta los pigmentos, facilitando su distribución por el organismo. Según los especialistas este proceso incrementa la exposición sistémica a compuestos tóxicos presentes en las tintas.

Aunque algunos estudios no evaluaron directamente el láser como factor independiente, la evidencia sugiere que la fragmentación de pigmentos podría aumentar el riesgo de linfoma en torno al 200%, especialmente cuando los tatuajes son extensos y contienen tintas con metales pesados o hidrocarburos aromáticos policíclicos.

 

Mecanismos patológicos que provocan la tinta de los tatuajes

Los estudios coinciden en que las partículas de tinta -algunas de tamaño nanométrico- son transportadas por el sistema inmunológico y depositarse en los ganglios linfáticos. La Revista EME señala que los pigmentos pueden acumularse en los ganglios linfáticos durante décadas-

Allí, según la investigadora Christel Nielsen, se acumulan en células fagocíticas, generando respuestas inflamatorias persistentes y estrés oxidativo, mutaciones celulares y proliferación irregular de linfocitos, mecanismos vinculados al desarrollo de cáncer.

Los pigmentos habituales en los tatuajes pueden contener sustancias como plomo, cadmio y mercurio; hidrocarburos aromáticos policíclicos (especialmente en tintas negras) ; y formaldehído y fenol, usados como aditivos.

 

Necesidad de más investigación

Los autores de los estudios advierten que aún no se ha establecido una estricta causalidad directa. Factores como la exposición solar, hábitos de vida y el tamaño de las muestras pueden influir en los resultados. Sin embargo, la consistencia de las asociaciones observadas en diferentes países y metodologías refuerza la necesidad de regulación más estricta sobre la composición química de las tintas y de protocolos de seguridad para la eliminación con láser; así como no banalizar en la práctica de tatuarse la piel, especialmente ocupando una superficie amplia.

Publicado en: EVANGÉLICO DIGITAL - CIENCIA - Estudio reciente confirma mayor riesgo de linfoma y melanoma por tatuajes