La puerta que Dios ha abierto en Wuhan

Policías que enviaban para controlar a las iglesias acuden a los cristianos en busca de ayuda, y se postran ante Dios.

HeartCry · 08 DE FEBRERO DE 2020 · 17:00

Un cristiano de amarillo reparte biblias y mascarillas en Wuhan,Un cristiano de amarillo reparte biblias y mascarillas en Wuhan
Un cristiano de amarillo reparte biblias y mascarillas en Wuhan

Artículo de HeartCry ministerio misionero presidido por Paul Washer,

Queridos hermanos creo que les puede interesar la situación actual en Wuhan.

Hace unos meses, un pastor que conozco, junto con los miembros de la iglesia, estaban predicando el evangelio en las calles de Wuhan. Él siguió predicando en las calles incluso cuando los cristianos fueron instados a no compartir el evangelio. Pero nada les impidió proclamar el evangelio, ni siquiera la epidemia.

Ahora es el décimo día desde que la ciudad ha sido puesta en cuarentena, y las mascarillas protectoras son lo más valioso en Wuhan. El dinero es inútil porque no puedes encontrar alguna tienda que te las venda.

Las personas están desesperadas. Como respuesta, nuestros hermanos y hermanas predican el evangelio y dan tratados y mascarillas gratuitas. Están compartiendo la palabra de esperanza y consuelo de Dios. Han ido ganando el favor de la ciudad cada vez más y más, incluso a los ojos de las autoridades.

Estas iglesias en Wuhan se mantienen alejadas de todos los rumores y problemas políticos, simplemente hacen lo que un verdadero cristiano debe hacer en esta situación: predicar el evangelio y ser testigos de la verdadera paz y la verdadera esperanza que provienen de Jesucristo frente a los no creyentes quienes están en pánico y desesperanzados.

Un oficial de policía se acercó a una hermana, escuchó el evangelio y se fue feliz con un tratado y la mascarilla. Después de un tiempo, llegó otro policía, escuchó y se fue también con un tratado y una mascarilla. En breve, el primero regresó diciendo que otro oficial quería acudir también.

¡Pronto llegaron cuatro oficiales más! Ellos eran los policías a los que les enviaban para controlar el mensaje de las buenas nuevas de salvación ahora acudían a los cristianos en busca de ayuda, y se postraban ante nuestro Dios.

El traje amarillo (los cristianos usan trajes amarillos para protegerse) se ha convertido en el color más hermoso de la ciudad. Los cristianos se han ganado el respeto que nunca habían tenido antes gracias a su disposición a arriesgar su salud para servir a los demás.

Doy gracias a Dios por el testimonio de estos hermanos y estoy lleno de alegría por la increíble obra de nuestro Señor. Por favor ten a estos hermanos en tus oraciones. Muchos de ellos están muy cansados. En comparación con los médicos y enfermeras, su carga es aún más grande. Ellos saben, esa es la oportunidad que Dios les dio para ganar personas para Cristo. Esta puerta abierta puede cerrarse pronto.

 

Nota original en HeartCry

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