Crónica de la foto olvidada de Marileidy Paulino
La foto ausente en la exposición sobre Marileidy, levantando una Biblia tras su triunfo en los JJ.OO., impactó millones de personas y sigue en la memoria colectiva.
09 DE AGOSTO DE 2026 · 08:00
El pasado mes de julio fue inaugurada en Galería 360 la exposición fotográfica "Marileidy: Imágenes de una campeona", una extraordinaria muestra auspiciada por el Banco Popular Dominicano en homenaje a la más grande atleta que ha dado la República Dominicana.
La exposición, integrada por treinta y nueve fotografías captadas entre 2021 y 2026 por la reconocida fotógrafa María Elena Moré, permanecerá abierta al público hasta el 31 de agosto. Es una colección que retrata con sensibilidad y maestría los triunfos, las emociones y la dimensión humana de una mujer que ya forma parte de la historia del deporte dominicano.
Mientras recorría lentamente cada una de aquellas imágenes, hubo una ausencia que no pasó inadvertida para mí. Extrañé la fotografía en la que Marileidy Paulino aparece levantando una Biblia Reina-Valera 1960, de tapa dura azul, reimpresa en 2019 por Sociedades Bíblicas Unidas. Fue tras lograr la medalla de plata en la final de los 400 metros de los JJ.OO. de Tokyo (2020)
No fui a la exposición con la esperanza de encontrar aquella fotografía. Sabía que no formaba parte de la colección. Sin embargo, mientras avanzaba de un mural a otro, aquella imagen regresaba una y otra vez a mi memoria. Era inevitable.
Recordé que en la Universidad Nacional Evangélica (UNEV), con motivo del 504.º aniversario de la Reforma Protestante, organizamos un encuentro con diseñadores gráficos, fotógrafos, publicistas, mercadólogos y comunicadores cristianos para analizar una sola fotografía: la imagen de Marileidy Paulino levantando en alto una Biblia Reina-Valera 1960 para reflexionar sobre el poder de la imagen como vehículo para comunicar el mensaje cristiano.
Fue una jornada en la que coincidíamos en que aquella escena había trascendido el ámbito deportivo para convertirse en un poderoso testimonio público de fe. El encuentro fue complementado con una exposición del rector, doctor Juan Guerrero Ávila sobre Lucas Cranach, el gran pintor de la Reforma.
Guerrero Avila destacó que la Reforma Protestante alcanzó en parte la dimensión histórica que conocemos por contar con el decisivo aporte de las artes gráficas, la pintura y la impresión masiva de las Sagradas Escrituras. Mediante un recorrido por las principales obras de Cranach comprendimos cómo el arte se convirtió en un instrumento eficaz para comunicar las verdades del Evangelio y transformar una época.
Al analizar la fotografía de Marileidy Paulino destacamos que una sola imagen puede impactar a millones de personas y permanecer en la memoria colectiva mucho más tiempo que un discurso. Aunque Marileidy no se formó en la UNEV, el simple gesto de levantar una Biblia ante el mundo representaba un mensaje que merecía ser reconocido y estudiado por esta academia desde la perspectiva de la comunicación visual cristiana.
Aquel momento representó un testimonio público de fe que mereció ser reconocido, analizado y valorado por esta academia desde la perspectiva de la comunicación visual cristiana, no solo por su impacto estético, sino también por su enorme potencial evangelizador y misionero.
Una reflexión aplicada a la iglesia de hoy
Episodios como el protagonizado por Marileidy Paulino en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 demuestran que existen acontecimientos capaces de abrir puertas para proyectar el mensaje del Evangelio mucho más allá de los espacios tradicionales de la iglesia. Sin embargo, con demasiada frecuencia dejamos pasar esas oportunidades, mientras otros sectores comprenden mejor el poder de los símbolos, de las imágenes y de los grandes acontecimientos históricos para comunicar sus propios mensajes.
Reconozco que esta memorable fotografía, sobre la cual los evangélicos apenas hemos reflexionado, pone de manifiesto una realidad inquietante: carecemos del discernimiento espiritual y la creatividad, elementos necesarios para aprovechar acontecimientos como el protagonizado por Marileidy Paulino en Tokio 2020. Un hecho de semejante trascendencia debió convertirse en una oportunidad extraordinaria para comunicar el Evangelio y fortalecer una presencia cristiana relevante en los distintos escenarios de la cultura.
La verdad es que no estamos aprovechando las oportunidades que Dios coloca delante de nosotros para ampliar y consolidar la verdad del Evangelio en un mundo que atraviesa una profunda crisis espiritual, moral y cultural.
Mientras tanto, otras instancias han sabido interpretar y capitalizar con mayor eficacia acontecimientos históricos de esta naturaleza. Debemos admitir, incluso, que durante los actuales Juegos Centroamericanos y del Caribe 2026 que estamos celebrando aquí en Santo Domingo, la presencia y la estrategia misionera de nuestras iglesias y ministerios evangélicos apenas se ha hecho sentir. Nuestra participación ha sido, en términos generales, escasa y poco visible.
Esta realidad hace impostergable una reflexión seria sobre el alcance del Reino de Dios y sobre nuestra responsabilidad de dar testimonio de que el Evangelio de Jesucristo, revelado en las Escrituras, constituye la única esperanza capaz de ofrecer al ser humano una vida plena, tanto en el presente como en la eternidad.
Quizás esta falta de visión explique también por qué hoy somos tan vulnerables frente a los cuestionamientos que distintos sectores y poderosas plataformas mediáticas dirigen contra congregaciones y líderes evangélicos. Cuando la Iglesia renuncia a interpretar la cultura desde el Evangelio, otros terminan imponiendo sus propias narrativas.
El Evangelio no fue dado para ignorar, desplazar o combatir indiscriminadamente expresiones culturales como el arte y el deporte, sino para redimirlas y ponerlas al servicio del Reino de Dios. Sin embargo, esa tarea solo puede realizarse mediante un afinado discernimiento espiritual, una reflexión teológica seria y una renovada pasión misionera, sostenidas por la firme convicción de que el Evangelio de Jesucristo es la verdad de Dios revelada a toda la humanidad.
Publicado en: EVANGÉLICO DIGITAL - Para vivir la fe - Crónica de la foto olvidada de Marileidy Paulino