‘La Biblia es el eje de la política cristiana; pero lo difícil es aplicarla, no leerla’

Verónica Abad (Ecuador, derecha) participó junto a Álvaro Lima (Uruguay, izquierda) y Germán Chica (director del Centro Cristiano para la Vida Pública, Washington) en ‘Diálogos continentales: rompiendo paradigmas, ni derecha ni izquierda’.

Redacción ED

05 DE OCTUBRE DE 2026 · 08:00

,Diálogos continentales

La sesión de septiembre de 2026 de los Diálogos Continentales, organizada por el Congreso Iberoamericano por la Vida y la Familia y la Unión Iberoamericana de Parlamentarios Cristianos retomó la tesis del primer encuentro, como expresó Aarón Lara (presidente del Congreso Iberoamericano) de que los cristianos no pueden encasillarse en derecha o izquierda porque su identidad se define por los valores del Reino de Dios, reflejados en la Biblia.

Xesús Manuel Suárez, rector del centro de estudios del Congreso, abrió el encuentro explicando que los evangélicos deben ofrecer un apoyo político «comprometido y consciente», basado en la Biblia y sin ataduras partidarias. El diputado uruguayo Álvaro Dastugue inició con una oración y planteó la pregunta central: ¿puede un cristiano militar en la derecha o en la izquierda sin traicionar sus principios? Para responder, se invitó a una dirigente de derecha y a un legislador de izquierda.

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Verónica Abad Rojas (Ecuador, derecha política)

Abad fue vicepresidenta de Ecuador (2023–2025), y es empresaria y política. Tras asumir el cargo fue enviada como embajadora a Israel, y luego apartada del gobierno y finalmente impedida de ejercer la presidencia cuando Daniel Noboa no pidió licencia para su campaña, como exige la ley.

  • Fe y política

Relató su conversión en 1999 y defendió que fe y política «van siempre de la mano». Lleva décadas enseñando política cristiana y fundó en 2005 el Movimiento Compromiso Cívico Cristiano con la Comunidad (C4) para promover la participación pública de los creyentes. Recordó que la Biblia insiste en la justicia social y la compasión, y que el «venga tu reino» del Padrenuestro implica traer «las costumbres del cielo» a la vida pública. Lo difícil, dijo, es aplicar la Biblia, no leerla.

  • La ley como base del Estado

Usó el Éxodo como modelo de construcción estatal: Moisés entrega la ley para pasar de la esclavitud a la libertad, lo que hoy equivaldría a políticas públicas. Defendió la «buena política» hecha con consenso, debate y sabiduría, y subrayó que la Biblia es el eje, pero exige preparación y conocimiento de la realidad social.

  • Valores por encima de los colores

Verónica denunció corrupción, violencia y narcotráfico sin precedentes en Ecuador, así como leyes que considera dañinas: aborto, eutanasia, sobrecarga fiscal y abuso de poder. Afirmó que libertad, justicia y verdad no tienen color político y criticó un «aparato criollo» que divide a la sociedad y erosiona la igualdad ante la ley.

  • Autocrítica de la derecha

Fue tajante: como mujer de derecha, señaló que parte de ese sector actúa con virulencia, prioriza intereses personales y no practica verdadera política. Lo que ocurre en Ecuador, dijo, «no es la derecha en ninguna circunstancia».

  • Sufriendo persecución personal

Aseguró haber sido silenciada, enviada al exterior y sancionada, y que enfrenta 14 investigaciones penales que considera infundadas. Criticó la derogación de la ley de ética pública y recordó que el voto evangélico respaldó la fórmula Noboa–Abad por su fe, hoy ignorada. Vive su situación como la persecución bíblica a quien defiende valores, con alto coste personal y familiar. Concluyó que se puede hacer política sin arrodillarse ante ningún hombre, solo ante Dios.

 

Álvaro Lima (Uruguay, izquierda política)

Abogado y diputado por Salto en su segundo mandato, centrado en desarrollo regional, infraestructura y acceso a educación y empleo.

  • ¿Se puede ser cristiano y de izquierda?

Respondió que sí, si el marco ideológico motiva y permite coherencia. Llegó a la política desde el activismo social: trabajó más de 16 años en obras salesianas y en la YMCA. Entró en política para transformar vidas «desde cerca del poder». Recordó que la Democracia Cristiana fue uno de los partidos fundadores del Frente Amplio y su propia puerta de entrada. Reconoció las tentaciones de la política y dijo que la oración diaria le ayuda a mantenerse íntegro. Citó Romanos 3: la fe pone la ley en su lugar.

  • Conflictos con su partido

La «agenda de derechos» marcó los gobiernos del Frente Amplio: aborto, matrimonio igualitario y eutanasia. Las primeras no le afectaron al no estar en el cargo, pero sí en la última, lo que le generó fuertes tensiones: fue el único diputado de izquierda que no apoyó el proyecto de “muerte digna” por razones cristianas, científicas y sociales. Para él, coherencia es actuar según lo que uno piensa.

  • Autocrítica de la izquierda

Señaló tensiones internas: una política exterior alejada del programa del Frente Amplio; la falta de audacia económica y necesidad de transformaciones y honestidad; y la judicialización de la política y el uso sensacionalista de denuncias.

Lamentó la polarización en dos bloques sin diálogo y destacó su trato cordial con todos los partidos, incluidos los seis de derecha en la Cámara baja.

  • El futuro evangélico en Uruguay

Cree que las confesiones cristianas cumplen una función «humanizadora» y que el partido es el brazo para ejecutarla. Admitió la dificultad de visibilizar a las iglesias en política y la relación compleja de la izquierda uruguaya con lo religioso. Propuso una bancada transversal de fe y animó a los cristianos a no aislarse. Citó a San Agustín: hablar con las personas, no de las personas. Anunció la llegada a Uruguay de la iniciativa «Parlamento y Fe».

 

Germán Chica: mapa de corrientes políticas

El consultor colombiano Germán Chica, director del Centro Cristiano para la Vida Pública (en Washington), presentó un panorama de diez corrientes políticas y planteó si los evangélicos seguirán «vistiendo trajes políticos diseñados por otros» o construirán un modelo propio.

Explicó cada corriente según el problema social que buscaba resolver y las ilustró en una «ciudad hipotética»: comunismo, neocalvinismo, socialdemocracia, democracia cristiana, progresismo, fascismo, libertarismo, liberalismo, conservadurismo y nacionalismo. Mostró que casi todas siguen activas en internacionales de partidos (liberal, conservadora, nacionalista, comunista, socialista, demócrata cristiana, progresista y libertaria). Las ubicó en un gráfico de dos ejes: intervención estatal vs. autonomía individual, y mercado libre vs. economía dirigida.

Concluyó que la etiqueta izquierda–derecha es insuficiente y que el pensamiento político protestante nunca se ha organizado internacionalmente, lo que ha impedido lograr espacio para un paradigma evangélico propio. Ese debate tendrá un hito en junio de 2027 en Madrid, en el décimo aniversario del Congreso.

Publicado en: EVANGÉLICO DIGITAL - LATINOAMÉRICA - ‘La Biblia es el eje de la política cristiana; pero lo difícil es aplicarla, no leerla’