La advertencia de Cristo: ‘Que nadie los engañe’

Cada discípulo del Señor debe cuidarse doctrinal y espiritualmente de no ser extraviado, descarriado o seducido por el error o el engaño.

17 DE MAYO DE 2026 · 08:00

Melyna Valle, Unsplash,retrato manchado, imagen ensuciada
Melyna Valle, Unsplash

El engaño como cumplimiento profético (2)

Uno de los importantes mensajes de nuestro Señor a sus discípulos vuelve a ocurrir en el monte de los Olivos, sólo que esta vez fue uno eminentemente escatológico, dado como advertencia a sus discípulos —los de antes y los de ahora—; siendo la base del mismo «el engaño» como señal profética.

«Una vez sentados en las laderas del monte de los Olivos, los discípulos le preguntaron:

- ¿Qué acontecimientos indicarán la cercanía de tu regreso y el fin del mundo?

- No dejen que nadie los engañe —les contestó Jesús—» (Mateo 24:3-4).

«Que nadie los engañe [‘planáo’]» (engañar, extraviar, descarriar, seducir). Esta frase de advertencia implica que cada discípulo del Señor debe cuidarse doctrinal y espiritualmente de no ser extraviado, descarriado o seducido por el error o el engaño del diablo a través de enseñanzas y circunstancias de falsa doctrina o heréticas que lo alejen de la verdad bíblica; mayormente las que tienen que ver con las profecías de los tiempos del fin de la era del gobierno del hombre.

Uno de los apóstoles que más nos advierte acerca de cuidarnos del error, del engaño doctrinal y escatológico es Pablo, especialmente a través de su hijo/discípulo Timoteo; cuando nos dice: «Ten cuidado de ti mismo [de tu conducta] y de la enseñanza [doctrina]. Persevera en estas cosas, porque haciéndolo asegurarás la salvación tanto para ti mismo como para los que te escuchan» (1ª Timoteo 4:16. Énfasis añadido).

Para hablar acerca del engaño como señal profética del fin de los tiempos, debemos integrar las advertencias directas de Jesús y las instrucciones de sus apóstoles, presentes a lo largo del Nuevo Testamento.

 

1. La advertencia primordial de Cristo

Para Jesús, el engaño no es sólo una señal secundaria, sino la primera advertencia que dio al hablar del futuro.

  • El engaño como prioridad: Antes de mencionar guerras o terremotos, Jesús advierte sobre la confusión espiritual. «Respondiendo Jesús, les dijo: Miren que nadie los engañe» (Mateo 24:4).
  • La suplantación de su identidad: Muchos reclamarán autoridad divina o afirmarán ser el Mesías en los tiempos del fin. «Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán» (Mateo 24:5).
  • Señales y prodigios engañosos: El engaño será tan sofisticado que utilizará milagros para confundir incluso a los creyentes más fieles. «Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos» (Mateo 24:24).

 

2. La perspectiva de los apóstoles

Los apóstoles ampliaron esta enseñanza, detallando cómo se manifestaría ese engaño dentro y fuera de la iglesia. En casos como:

  • Apostasía y doctrinas falsas (Pablo): El engaño vendrá a través de mensajes que parecen espirituales, pero que alejan de la verdad fundamental. «Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios» (1ª Timoteo 4:1)
  • El «poder engañoso» (Pablo): Aquellos que rechazan amar la verdad quedarán vulnerables a creer en mentiras. «Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira...» (2ª Tesalonicenses 2:11).
  • Falsos maestros internos (Pedro): El engaño no siempre vendrá de afuera, sino de líderes que introducen errores sutiles en la misma iglesia. «Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras...» (2ª Pedro 2:1).
  • El engaño del anticristo (Juan): Una advertencia sobre el espíritu de error que ya opera en el mundo y culminará en el fin, lo vemos en Apocalipsis 12:9; «y fue lanzado fuera el gran dragón... el cual engaña al mundo entero...».

 

3. Defensa contra el engaño

La Biblia no sólo advierte sobre el peligro, sino que ofrece la solución para no caer en él:

  • Permanecer en la Palabra: El conocimiento profundo de las Escrituras es el único filtro real contra el error.
  • Vigilancia constante: Jesús enfatizó el «miren» (velar) como una actitud activa de discernimiento.
  • Evaluar los frutos: Los falsos mensajeros se revelan no por su discurso, sino por su carácter y resultados. Tal y como lo advirtió nuestro Señor al final de su sermón del Monte:
  • «Guárdense de los falsos profetas, que vienen a ustedes vestidos de ovejas, pero que por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conocerán... El árbol sano no puede dar malos frutos, ni tampoco puede el árbol podrido dar buenos frutos. Todo árbol que no lleva buen fruto es cortado y echado en el fuego. Así que, por sus frutos los conocerán» (Mateo 7:15-20).

En nuestro próximo artículo -si Cristo no ha venido-, analizaremos cómo se disemina el engaño en el mundo moderno, donde la tecnología cumple un papel importante en la rápida masificación del engaño...

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Artículos anteriores de esta serie sobre "El engaño como cumplimiento profético"

1.- El engaño como cumplimiento profético

2.- La advertencia de Cristo: ‘Que nadie los engañe’

Publicado en: EVANGÉLICO DIGITAL - Clarinada venezolana - La advertencia de Cristo: ‘Que nadie los engañe’